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martes, 3 de octubre de 2017

El Loira con niños (4): Blois

Blois fue nuestra base de operaciones para los últimos días en el valle del Loira. Y es que está cerca de muchos castillos, y además la ciudad cuenta con uno de ellos, y con muchas otras cosas que visitar.



Nos alojamos en un apartamento que conseguimos a través de Home Away, y quería recomendároslo, porque estuvimos como en casa, y está muy bien situado. Es éste.  https://www.homeaway.es/p1269419a

¿Y qué se puede hacer en Blois? Pues ahora mismito os lo cuento...

VISITAR EL CASTILLO REAL

El castillo real de Blois reúne alrededor del patio central cuatro alas de cuatro épocas y de cuatro estilos arquitectónicos diferentes: gótico, renacimiento, gótico flamígero y clasicismo.
Quizá lo más llamativo a nivel arquitectónico sea la escalera exterior helicoidal, que es algo que nosotros nunca habíamos visto.

Pasear por el castillo te transporta también a las cuatro épocas, y puedes conocer a los personajes que lo habitaron como Francisco I, Catalina de Médicis, Enrique III y también Ana de Bretaña, cómo no.





Y si quieres conocer la historia del castillo, y lo visitas en primavera o verano, lo mejor es asistir al espectáculo nocturno "Son et lumière", que mediante luces y una narración (disponible en 9 idiomas) te va contando los episodios célebres de la historia del castillo, como el asesinato del duque de Guisa.


http://www.chateaudeblois.fr/

ALUCINAR EN LA MAISON DE LA MAGIE

Es uno de los sitios en los que más disfrutaron mis hijas en todo el viaje. Y es que en Blois se encuentra la Maison de la Magie Robert-Houdin, que es un museo de magia vinculado a la figura de Jean-Eugène Robert-Houdin, nativo de Blois, y considerado el padre de la "magia moderna".


Lo primero que te encuentras en la visita es que la misma casa, ¡es mágica! Y es que a las horas en punto por las ventanas de la casa asoman cabezas de dragón, como podéis ver en el vídeo.
Esto ya nos encantó, y dentro también disfrutamos de lo lindo, ya que pudimos ver un espectáculo de magia muy original (hay varias sesiones al día, y reservas el horario cuando compras la entrada), y además en las distintas salas del museo se pueden ver una exposición de papiroflexia, una sala de magia oriental, un espacio dedicado al escapista Harry Houdini (que inspiró su nombre del de Robert Houdin), la Sala de las Ilusiones (con un montón de efectos ópticos con los que mis hijas alucinaron), y lo más alucinante de todo, l'Hallucinoscope.


http://www.maisondelamagie.fr/

PASEAR POR LA CIUDAD SIGUIENDO UNA DE LAS CUATRO RUTAS




Hay cuatro rutas señalizadas por las calles de Blois: las de la gabarra, el jabalí, las flechas de San Nicolás y la flor de Lys. Nosotros seguimos esta última, que nos llevó por la zona más antigua de la ciudad, y fue muy divertido ir buscando las placas indicadoras, y oír a mis enanas gritar, "¡Ahí hay otra!".





Ademñas, el Loira, por supuesto, pasa por Blois, y en el puerto viejo del río nos encontramos con actividades para niños a distintas horas, con lo que es recomendable informarse antes de los horarios, por si os interesan.

Y hasta aquí nuestro penúltimo capítulo de nuestro viaje con el Loira con niños, espero que lo estéis disfrutando tanto como yo recordándolo.

viernes, 29 de septiembre de 2017

El Loira con niños (3): Castillo de Chenonceau

Siguiendo con nuestras visitas a los castillos del Loira, no nos podía faltar uno de los más espectaculares, el Castillo de Chenonceau.

Este castillo también es conocido por el "Castillo de las Señoras" o "Castillo de las Mujeres", debido a la influencia que tuvieron en su estilo y en su destino las distintas damas que vivieron allí a lo largo de los siglos, siendo las más importantes Diana de Poitiers y Catalina de Médicis, la amante y la esposa de Enrique II.


Lo más llamativo del castillo, y una de sus características principales, es que el castillo hace la función de puente y permite cruzar al otro lado del río Cher (afluente del Loira). Este puente, y los jardines del otro lado fueron idea de Diana de Poitiers, y aún llevan su nombre.


El castillo es uno de los más lujosos que vimos, con unas enormes galerías, en las que imaginamos bailes de época. Con sus flores frescas por todas partes, que nos hicieron pensar en cómo sería la vida de los propietarios del castillo en sus distintas épocas. Pero lo que más nos gustó del castillo, es su ubicación, sobre el río, el asomarte a cualquier ventana y estar viéndolo, y también las vistas del castillo desde el río.

Al otro lado del río y a la entrada del castillo también tiene unos jardines espectaculares, como no podían faltar en un castillo de estas características.

Y si vais en verano podréis disfrutar, como nosotros, de un paseo en barca por las tranquilas aguas del río Cher, y ver el castillo desde allí. Un momento inolvidable.